dilluns, 14 de juliol del 2014

poco coco compro por que poco coco como

Consejos para empezar a comer.

Hay que mentalizarse de que no es fácil y será lo que más falta nos haga, el primer día de la operación no tuve hambre, algo tendrá que ver la anestesia, pero en parte se agradece.
Hay que comenzar con el agua, que a partir de ese momento se vuelve parte importante de la dieta, la boca está dormida y por más que probé no pude cerrar los labios para beber agua, que no cunda el pánico, para este caso lo mejor son las botellas de boquilla pequeña porque apretando la botella sale el agua y no hace falta hacer mucha fuerza parar beber.

Lo primero que comí después de la operación fue una papilla de verduras, lo malo es que no me gustan nada las papillas ni las cremas yo que  por eso  me he recuperado rápido solo para no comerlas mas! Un truco para las primeras papillas es pedir a las enfermeras una jeringuilla sin aguja con la boca lo mas ancha posible y entonces  se trata de ir llenándola con la comida y ponerla directamente en la boca.
La boca queda móvil después de la operación pero sin fuerza y el efecto de la anestesia  dura varias semanas.

La dieta blanda no funciona mucho al principio, lo mejor es la dieta líquida como: la sopa en todas sus variantes, para los que se animan con las cremas, mucha agua,  zumos no muy ácidos por que dan más sed y corremos el riesgo de que entre algo en los puntos, la leche está muy desaconsejada porque crea mucosidad y retrasa  lo de deshincharse que también es otro tema  importante  a tratar por suerte hay leche deslactosada  y de soja que no sé si sea mejor pero para mí el nesquik por las mañanas es vital, la primera semana o en cuanto me vi con valor me lance por una tortilla francesa y hasta ahí mi menú de los primeros días.

El nivel de dificultad para morder los primeros días es bastante alto, nos puede parecer duro morder los bordes tostados de la merluza, desde luego cualquier textura parecida al pulpo o la sepia, después de un mes aun no puedo con ella, en general cualquier cosa medio crujiente.

Lo mejor es no pensar mucho en la comida, no hablar mucho y procurar dormir lo más posible que es cuando el cuerpo se recupera, tomárselo con buen humor como con mi madre el primer día en el hospital y llego la comida caliente y con toda su inocencia me dice: - pues sóplala… y yo que no podía ni cerrar los labio para beber agua cómo iba a soplar nada! Jajaja bueno son cosas que van pasando y hay que cogerlas por el lado amable reírse y ver las cosas buenas. 

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